En estos tiempos y en este País cada vez es mas peligroso el vivir y mantenerse a salvo. En ningún momento busco comparar con otros lugares donde se viven guerras, pero tampoco nos encontramos muy alejados de esa realidad.
Ha sido una progresión constante que ha hecho que de alguna manera nos des sensibilicemos y busquemos consuelo en, “te asaltaron, pero por lo menos no te mataron” y similares.
No hay una respuesta o solución clara, al menos en mi cabeza, de cómo frenar y revertir esto. No hay una fórmula mágica, ni un gurú que llegue a salvarnos.
Creo que podemos empezar con la educación en general. Una educación de prevención y de respeto, sin perder de vista que muchas veces hay que actuar de una manera fuerte y contundente.
Alguna vez lei que la violencia rara vez es la solución, pero cuando lo es, es al 100%.
La inseguridad no se acaba con un escalamiento de violencia, se acaba paulatinamente sabiendo reaccionar y actuar de una manera ordenada y racional ante una situación adversa. A final de cuentas, se trata de sobrevivir, y sobrevive el más apto y no el más fuerte.
Muchas personas pensarán que no se trata de sobrevivir, sino de vivir con calidad de vida, sin embargo, primero hay que mantenerse vivos para poder aspirar a una mejor calidad de vida.
Lo que hemos vivido es que no podemos contar con que las autoridades resuelvan la situación, muchas veces ellos son el problema raíz. En mi caso, me han dado muchos elementos para desconfiar plenamente de su capacidad y honestidad.
Tampoco creo que debamos tomar la ley en nuestras propias manos, no da la legislación de México para defender nuestra propiedad como mejor nos parezca.
Debemos aprender a prevenir y analizar los peligros, establecer los puntos críticos para disminuir el riesgo de cada día. Conforme esto se vuelva rutinario podremos ir mejorando poco a poco.
Debemos prepararnos mediante un proceso de educación y mejora continua, y actuar en consecuencia.
En lo particular, he encontrado ese nicho de capacitación y entrenamiento en Kapap y BJJ. El conocimiento que he adquirido a través de mis maestros Albert Timen y Kris Warnow correspondientemente, me brinda una forma de llevar el día a día.
Creo que todos debemos encontrar a esos maestros en nuestras vidas.
Ha sido una progresión constante que ha hecho que de alguna manera nos des sensibilicemos y busquemos consuelo en, “te asaltaron, pero por lo menos no te mataron” y similares.
No hay una respuesta o solución clara, al menos en mi cabeza, de cómo frenar y revertir esto. No hay una fórmula mágica, ni un gurú que llegue a salvarnos.
Creo que podemos empezar con la educación en general. Una educación de prevención y de respeto, sin perder de vista que muchas veces hay que actuar de una manera fuerte y contundente.
Alguna vez lei que la violencia rara vez es la solución, pero cuando lo es, es al 100%.
La inseguridad no se acaba con un escalamiento de violencia, se acaba paulatinamente sabiendo reaccionar y actuar de una manera ordenada y racional ante una situación adversa. A final de cuentas, se trata de sobrevivir, y sobrevive el más apto y no el más fuerte.
Muchas personas pensarán que no se trata de sobrevivir, sino de vivir con calidad de vida, sin embargo, primero hay que mantenerse vivos para poder aspirar a una mejor calidad de vida.
Lo que hemos vivido es que no podemos contar con que las autoridades resuelvan la situación, muchas veces ellos son el problema raíz. En mi caso, me han dado muchos elementos para desconfiar plenamente de su capacidad y honestidad.
Tampoco creo que debamos tomar la ley en nuestras propias manos, no da la legislación de México para defender nuestra propiedad como mejor nos parezca.
Debemos aprender a prevenir y analizar los peligros, establecer los puntos críticos para disminuir el riesgo de cada día. Conforme esto se vuelva rutinario podremos ir mejorando poco a poco.
Debemos prepararnos mediante un proceso de educación y mejora continua, y actuar en consecuencia.
En lo particular, he encontrado ese nicho de capacitación y entrenamiento en Kapap y BJJ. El conocimiento que he adquirido a través de mis maestros Albert Timen y Kris Warnow correspondientemente, me brinda una forma de llevar el día a día.
Creo que todos debemos encontrar a esos maestros en nuestras vidas.
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